Empezaste una dieta para adelgazar, pero cuando te sientas frente a tu almuerzo lo devoras en 3 segundos y aun así te quedas con hambre. Sigue leyendo y encontraras la solución.

La clave fundamental para lograr la saciedad- es decir, sentirnos con el estómago lleno y sin más ganas de comer – es masticar despacio. Cuando te sirvas tu alimento y comiences a comer hazlo con mucha tranquilidad. Dejar los cubiertos a los lados del plato entre bocado y bocado es un buen consejo, y no los tomarlos de nuevo hasta que no hayas tragado el bocado y disfrutado su sabor. Otro consejo es beber suficiente líquido entre bocado y bocado. De esta manera no sólo saborearás y disfrutarás más lo que ingieres, sino que además le facilitarás tiempo al estómago para que le remita al cerebro la información de lo que estás comiendo, y por ende la sensación de saciedad llegará con la misma rapidez de siempre, pero para entonces tú habrás comido mucho menos cantidad de alimento.

Esta teoría esta comprobada científicamente, especialistas de la Universidad de Rhode Island (EEUU) determinaron en una investigación sobre el tema de la saciedad que comer despacio provoca más sensación de saciedad y, por ende, nos hace comer menos: “Nuestro estudio muestra que una técnica que combina comer pequeños trozos, hacer pausas entre cada bocado y masticar a fondo los alimentos puede reducir la cantidad de comida ingerida y aumentar la sensación de saciedad, disminuyendo la cantidad de energía consumida”.

Los comentarios están cerrados.